Un despacho de abogados necesita una web que explique en lenguaje claro qué casos lleva y en qué zona, quién es el abogado (colegio y número de colegiado) y cómo pedir una primera consulta, sin prometer resultados, que el Estatuto General de la Abogacía prohíbe. Con Tu Presencia Online la tienes por 39 €/mes + IVA, sin alta ni permanencia.
Casi nadie busca «abogado» a secas. Busca su problema: «abogado divorcio» y su ciudad, «abogado despido», «abogado herencias», «abogado accidente de tráfico». Y suele hacerlo con prisa y preocupado. Tu web tiene que decirle en diez segundos que llevas casos como el suyo, en su zona, y cómo hablar contigo.
¿Cómo elige un cliente a su abogado?
Hay dos tipos de búsqueda. La urgente (un despido, una detención, una carta del juzgado) termina en una llamada a quien conteste primero. La pensada (un divorcio, una herencia) se compara: mira reseñas, lee varias webs y llama a dos o tres.
El camino suele ser este: busca su problema y su ciudad («abogado despido improcedente», «abogado herencias»), mira el mapa con las estrellas y las reseñas, entra en tu web para ver si llevas casos como el suyo y quién es el abogado, y pregunta por WhatsApp o teléfono cuánto cuesta la primera consulta. Al final elige por cómo le explicaron su caso, más que por el precio.
Lo que más convence a esa persona es entender. Una web que explica en dos líneas qué pasa en un despido o cómo va una herencia sin testamento, sin latinajos, ya le está diciendo cómo le vas a tratar.
¿Qué puede y qué no puede decir la web de un abogado?
El Estatuto General de la Abogacía (Real Decreto 135/2021) permite la publicidad libre (art. 19), con límites concretos en el art. 20:
| Puedes | No puedes |
|---|---|
| Explicar tus áreas y los casos que llevas | Prometer resultados que no dependan solo de ti (art. 20.2 d) |
| Decir que eres especialista, si lo respalda un título, un curso homologado o tu práctica (art. 20.3) | Mencionar a clientes sin su autorización (art. 20.2 e) |
| Publicar el precio de la primera consulta | Revelar datos protegidos por el secreto profesional (art. 20.2 a) |
| Mostrar tus reseñas de Google | Incitar al pleito o al conflicto (art. 20.2 b) |
| Contar tu trayectoria y tu forma de trabajar | Ofrecerte a víctimas de accidentes o catástrofes en los 45 días siguientes, salvo que te lo pidan (art. 20.2 c) |
| Usar emblemas o símbolos institucionales o colegiales (art. 20.2 f) |
Además, el art. 15.4 obliga a consignar el colegio y el número de colegiado en todas tus actuaciones, y la LSSI (art. 10.1 d) pide en la web el colegio, el número, el título y las normas profesionales que se aplican. Tu colegio puede tener normas deontológicas propias: si tienes dudas, consúltalas. Esto es información para hacer la web, y el criterio final es tuyo.
¿Qué debe tener la web de un despacho de abogados?
- Las áreas en las que trabajas, cada una con su página o bloque: familia, laboral, herencias, penal, tráfico…
- Para cada área, las dudas que más te hacen, explicadas en lenguaje de calle.
- Quién es el abogado: nombre, foto real, colegio y número de colegiado.
- Cómo es la primera consulta: si es presencial u online, cuánto dura y cuánto cuesta (diciendo si lleva IVA).
- WhatsApp y teléfono que se pulsan, y en qué horario contestas.
- La dirección del despacho con mapa y la zona en la que trabajas.
- Aviso legal con NIF, colegio y número, y una política de privacidad que diga qué haces con lo que te escriben por el formulario.
Lo que no funciona es la web típica del sector: una balanza, un mazo, «defendemos sus intereses» y diez áreas del derecho sin explicar ninguna, sin foto ni nombre del abogado. Y si dice «éxito garantizado» o da porcentajes de juicios ganados, además choca con el Estatuto.
Reseñas y ficha de Google de un abogado
El Estatuto no habla de las reseñas que los clientes escriben en Google; lo que prohíbe es que tú menciones a clientes sin su autorización. Por eso, al responder una reseña no confirmes que esa persona es tu cliente ni des ningún detalle del caso: el secreto profesional también vale ahí. Un «Gracias por tu comentario» corto y amable es suficiente, también en las negativas. Tienes ejemplos en la guía de cómo responder reseñas de Google.
En la ficha, elige como categoría principal la de tu área más fuerte (por ejemplo, abogado de familia o abogado laboralista) y pon el horario real. Si atiendes urgencias fuera de horario, dilo solo si de verdad coges el teléfono. Tienes el resto en la guía de la ficha de Google.
¿Cuánto cuesta una web para un despacho de abogados?
Una agencia o un freelance te cobra un pago al empezar y después mantenimiento cada mes. Con Wix pagas menos, pero los textos de cada área, el aviso legal con tu colegio y número y los cambios los haces tú. Tienes las tres opciones con precios en la guía de cuánto cuesta una página web.
Con nosotros son 39 €/mes + IVA, sin coste de alta ni permanencia. Como los servicios de abogacía llevan IVA, el de nuestra factura (sin IVA, por inversión del sujeto pasivo) lo declara tu gestor en el modelo 303 y se anula. Lo que no hacemos: blogs con artículos nuevos cada mes, áreas privadas de clientes, ni pagos o reservas online.
Cómo hacemos la web de tu despacho
Nos cuentas por WhatsApp qué casos quieres que te entren más y cómo es tu primera consulta, y con eso y tu ficha de Google escribimos los textos de cada área. Tú los revisas antes de publicar, porque el contenido de la web de un abogado es responsabilidad del abogado. Hasta que la ves terminada en el móvil y te convence no pagas nada; desde tu visto bueno, la publicamos en tu dominio en 48 horas.
El móvil de arriba es un ejemplo ilustrativo: cada web se hace con los datos, las fotos y las reseñas reales de tu despacho.