Quien se ha quedado en la calle sin llaves llama al primer cerrajero que le parece de fiar. Tu web tiene que decir quién eres de verdad, tu zona, tu horario real y unos precios orientativos, y dejar llamar con un toque. Con Tu Presencia Online la tienes por 39 €/mes + IVA, sin alta ni permanencia.
Al cerrajero se le llama en un mal momento: la puerta cerrada con las llaves dentro, una cerradura forzada, una llave rota en el bombín. El cliente busca en el móvil, con prisa y con miedo a que le cobren lo que quieran. Y es un oficio con mala fama por culpa de anuncios que no dicen quién está detrás y de precios que cambian al llegar a la puerta. Esa desconfianza la pagan los cerrajeros que trabajan bien, y tu web es la forma más directa de dejar claro que tú eres uno de ellos.
¿Cómo elige un cliente a un cerrajero?
Rápido y desconfiando. Busca en el móvil «cerrajero urgente», «cerrajero 24 horas» o «abrir puerta» y su ciudad, mira en el mapa quién está cerca, abierto y con reseñas de verdad, y abre una o dos webs. En pocos minutos quiere saber si estás cerca, si vienes ya y cuánto le va a costar, y llama al que le da confianza y le coge el teléfono.
¿Qué debe tener la web de un cerrajero?
- Tu nombre comercial, tu nombre o tu empresa y tu NIF en el aviso legal, como pide la LSSI. Un cerrajero que no dice quién es no inspira confianza.
- El teléfono en grande que llama con un toque, fijo al bajar por la página, y WhatsApp.
- Precios orientativos: apertura de puerta, cambio de bombín, desplazamiento, recargo de noche o festivo. Con o sin IVA, dicho claro.
- «Te decimos el precio antes de empezar», si es como trabajas.
- Tu zona con nombres de pueblos y barrios, y en cuánto tiempo sueles llegar.
- Fotos reales: tu furgoneta, tu tienda si la tienes, tú trabajando. Nada de fotos de stock.
- Tus reseñas de Google a la vista.
Lo que da miedo es lo contrario: solo un teléfono, sin nombre ni dirección, un «desde 0 €» o ningún precio, «servicio en toda España», fotos de stock y cero reseñas.
La ley también ayuda aquí: la LSSI (art. 10.1) pide que una web de empresa muestre el nombre, la dirección, el NIF y unos precios claros que digan si incluyen impuestos. Cumplirla es justo lo que distingue a un cerrajero de verdad de un anuncio sin dueño.
¿Qué servicios pongo en la web de una cerrajería?
Sepáralos en dos grupos, porque los busca gente distinta. Las urgencias van arriba, con el botón de llamar: apertura de puertas, llave rota dentro de la cerradura, cambio de bombín después de un robo o de perder las llaves. Lo que no corre prisa va debajo, con fotos y presupuesto por WhatsApp: puertas blindadas o acorazadas, bombines de seguridad, cerraduras para comunidades de vecinos, cajas fuertes, copias de llaves.
El segundo grupo es el que más se compara y el que mejor se decide desde una web: quien quiere reforzar la puerta de casa mira con calma qué ofreces, qué marcas montas y qué opinan otros clientes. Es trabajo que no llega a las tres de la mañana y que se agenda.
Lo que vemos en las webs de cerrajeros
En octubre de 2026 revisamos 100 negocios locales de España que encontramos en Google Maps y que habíamos seleccionado porque su web parecía mejorable; 15 eran cerrajeros. De los 100, 52 tenían una web que cargaba, y en 21 de esas 52 faltaba el candado (https), así que el navegador avisaba «No seguro» (datos propios).
Para un cerrajero, ese aviso es doble problema: sale justo delante del cliente que ya desconfía, y en la web de alguien que vende seguridad. Con nosotros el certificado va incluido y se renueva solo.
¿Qué pongo en la ficha de Google de mi cerrajería?
- El nombre real de tu negocio, sin «urgente 24 h» añadido. Google no permite meter servicios ni horarios en el nombre, y avisa de que puede suspender el perfil que lo haga.
- Horario real. Si contestas a cualquier hora, Google tiene la opción «Abierto 24 horas». Si no, pon el tuyo.
- Dirección o zona de servicio. Si tienes tienda abierta al público, muéstrala. Si trabajas desde casa, Google pide ocultar la dirección e indicar la zona.
- Reseñas y respuestas. Contesta a todas, también a las malas, con calma. Para pedirlas al acabar cada trabajo, saca tu enlace y tu QR de reseñas desde tu ficha de Google (te explicamos cómo en cómo conseguir más reseñas).
Mantener el horario, las fotos y la descripción de tu ficha entra en nuestra cuota. Más en cómo aparecer en Google Maps.
¿Cuánto cuesta una web para un cerrajero?
Una agencia te cobra un pago al empezar y mantenimiento cada mes, y para un cerrajero lo que más cambia son los precios orientativos y el horario de urgencias, que tienen que estar al día. Con Wix esos cambios y el certificado los gestionas tú. Tienes las opciones con precios en la guía de cuánto cuesta una página web.
Con nosotros son 39 €/mes + IVA, sin coste de alta ni permanencia. Cambiar los precios o el horario entra en la cuota: nos lo mandas por WhatsApp.
Cómo hacemos la web de tu cerrajería
Nos dices tu zona, tu horario y tus precios orientativos, y nos mandas un par de fotos tuyas, de la furgoneta o de la tienda. Con eso y tu ficha de Google montamos la web, y la ves terminada en el móvil antes de pagar nada. Si te convence, la publicamos en tu dominio .es, a tu nombre, en 48 horas desde tu visto bueno.
El móvil de arriba es un ejemplo ilustrativo: cada web se hace con los datos, las fotos y las reseñas reales de tu negocio.