Una consulta de podología necesita una web sencilla que diga qué tratas (uñas, durezas, plantillas, estudio de la pisada, pie diabético), dónde estás, tu número de colegiado y el registro sanitario, y que deje llamar o escribir por WhatsApp con un toque. Con Tu Presencia Online la tienes por 39 €/mes + IVA, sin alta ni permanencia. Como la podología está exenta de IVA, en tu caso son 47,19 €/mes.
A la consulta del podólogo se llega por dos caminos: un dolor que ya no se aguanta (una uña encarnada, un callo, la fascitis) o una recomendación del médico, del fisio o del entrenador. En los dos casos el paciente busca «podólogo» y su barrio en Google Maps y llama al que tiene buenas reseñas y le pilla cerca. La web tiene que confirmar lo que buscaba y darle el teléfono a la primera.
¿Cómo busca un paciente al podólogo?
Busca en el móvil «podólogo» y su barrio, «uña encarnada», «plantillas a medida» o «estudio de la pisada». En el mapa mira la distancia, las estrellas y si abres por la tarde, y en tu web comprueba que tratas lo suyo y cuánto cuesta. Luego llama o escribe: por teléfono si es mayor, por WhatsApp si es joven.
Hay mucho paciente mayor, y también muchos hijos y nietos que buscan por ellos. Las dos cosas piden lo mismo: letra grande, teléfono que se pulsa y nada de menús complicados. Y una dirección que se abre en el mapa del móvil, porque muchas veces quien acompaña al paciente es quien conduce y busca dónde aparcar.
¿Qué debe tener la web de un podólogo?
- Lo que tratas, en palabras del paciente: uñas encarnadas, durezas y callos, hongos, verrugas plantares, dolor de talón.
- Plantillas y estudio de la pisada explicados: qué incluye, cuánto tarda, para quién es (deportistas, niños, personas mayores).
- Pie diabético y atención a personas mayores, si los haces, con lo que hay que traer a la consulta.
- Precio de la quiropodia, del estudio de la pisada y de las plantillas, si los das.
- Teléfono que se pulsa y WhatsApp en todas las páginas, y el horario con las tardes.
- Tu número de colegiado y el número de registro sanitario de la consulta.
- Cómo llegar y si hay escaleras: importa mucho a quien le duele al andar.
La web típica de podología se queda en un pie de stock y «cuidamos de tus pies», sin precios ni horario y con el teléfono metido en una imagen que no se pulsa.
¿Qué cuento sobre las plantillas y el estudio de la pisada?
Es lo que más dudas genera y lo que más se compara, así que merece su propio apartado en la web. El paciente quiere saber cuatro cosas: qué le vas a mirar (la pisada en estático, andando, corriendo), cuánto dura la cita, cuándo tendrá las plantillas y cuánto cuesta todo junto. Si haces plantillas para deportistas o para niños, dilo con esas palabras, porque son búsquedas distintas: el corredor busca «estudio de la pisada» y la madre busca «podólogo infantil».
Si en la consulta vendes también calzado, cremas o productos, basta con mencionarlo. Para venderlos por internet haría falta una tienda online, y eso no lo hacemos: si lo necesitas, una plataforma de tienda te encaja mejor.
Pacientes que vuelven
La quiropodia, las uñas y el pie diabético son revisiones que se repiten. Ese paciente ya te conoce, pero cada vez que necesita tu teléfono lo busca en Google. Que tu ficha y tu web tengan el número correcto y el horario al día es, sobre todo, para él.
¿Qué normas afectan a la web de una consulta de podología?
La podología es una unidad sanitaria propia en el Real Decreto 1277/2003 (U.4), y el art. 6.2 obliga a poner el número de registro sanitario en la publicidad: en tu web, en el pie de página. La LSSI (art. 10.1.d) añade tu colegio y número de colegiado. Y como en cualquier publicidad sanitaria, nada de «seguridades de alivio o curación cierta» (Real Decreto 1907/1996, art. 4): «tratamos la fascitis plantar», no «adiós al dolor de talón».
No sois muchos: el INE contaba 9.616 podólogos colegiados en toda España a finales de 2025, frente a 74.990 fisioterapeutas. Con pocas consultas en el mapa, cada detalle de tu ficha y de tu web pesa en la comparación.
Tu ficha de Google
Muchos pacientes nuevos te verán primero en Google Maps. Lo básico para que la ficha trabaje:
- Categoría de podólogo y la dirección exacta de la consulta.
- Horario real, con festivos, para que nadie vaya y se encuentre cerrado.
- Fotos de la consulta y del sillón, y del equipo para el estudio de la pisada si lo tienes.
- Reseñas que pides al terminar la consulta, con un QR impreso en el mostrador. Lo sacas gratis desde tu ficha de Google (te explicamos cómo en cómo conseguir más reseñas).
Tienes los pasos en cómo aparecer en Google Maps.
¿Cuánto cuesta?
Con nosotros son 39 €/mes + IVA, sin alta ni permanencia, con la ficha de Google al día y cambios por WhatsApp incluidos, como actualizar el precio de la quiropodia o el horario de tardes. Si quieres compararlo con una agencia, un freelance o hacerla tú, tienes los precios reales en cuánto cuesta una página web. Ten en cuenta el IVA, que en tu caso sí es un coste:
La podología está exenta de IVA: para ti son 47,19 €/mes
Facturamos sin IVA desde una empresa de EE. UU. y tu gestor declara el 21 % (inversión del sujeto pasivo). Como tu actividad está exenta (Ley 37/1992, art. 20.Uno.3.º), no lo recuperas: 39 € + 21 % = 47,19 € al mes. Pregunta a tu gestor cómo lo declara en tu caso.
Cómo la hacemos
Nos mandas por WhatsApp los tratamientos que haces, los precios que quieras publicar, unas fotos de la consulta y los números de colegiado y de registro sanitario. Ves la web terminada en el móvil, con el teléfono bien grande, antes de pagar nada. Si te convence, la publicamos en 48 horas desde tu visto bueno.
El móvil de arriba es un ejemplo ilustrativo: cada web se hace con los datos y las reseñas reales de tu consulta.